Cambio y Fuera
Cambio y Fuera isologo

Venezuela

La caída silenciosa de Maduro y el fin de una era en Venezuela

La captura de Nicolás Maduro marca un quiebre histórico: antecedentes, elecciones cuestionadas, petróleo, presión internacional y el desafío de una transición real.

Por CYF

3 de enero, 2026

cover image - La caída silenciosa de Maduro y el fin de una era en Venezuela

Hay hechos que no entran del todo en la categoría de “noticia del día”. No porque sean confusos o espectaculares, sino porque alteran un equilibrio que parecía inamovible. La captura de Nicolás Maduro pertenece a ese grupo: no es solo la detención de un jefe de Estado, sino el cierre —provisorio, frágil— de un ciclo político que marcó a Venezuela durante más de dos décadas y que condicionó a toda la región.

El hecho

La detención se produjo en Caracas, en un operativo rápido, quirúrgico y sin despliegue militar masivo. No hubo bombardeos, ni imágenes de palacio tomado, ni escenas propias de un golpe clásico latinoamericano. Hubo, en cambio, una combinación de presión interna, fracturas dentro del aparato estatal y una coordinación internacional silenciosa. Maduro fue arrestado por fuerzas venezolanas que actuaron con aval judicial interno y respaldo externo, en un contexto de negociaciones previas que explican, en buena medida, por qué no se desató una guerra civil ni un enfrentamiento abierto con las Fuerzas Armadas.

La clave estuvo en el método: evitar la épica, reducir el espectáculo, desactivar la lógica del mártir. En regímenes personalistas, la caída suele ser más peligrosa que el gobierno mismo. Aquí se buscó lo contrario: neutralizar al líder sin incendiar el país.

Antecedentes: del chavismo al madurismo

Para entender el peso de este episodio hay que retroceder. El chavismo nació como un fenómeno político con legitimidad electoral real. Hugo Chávez ganó elecciones, reformó la Constitución y construyó un liderazgo carismático apoyado en el auge del petróleo. Pero también sembró las bases de un sistema hiperpresidencialista, con instituciones subordinadas y una dependencia extrema del Estado como distribuidor de riqueza.

Cuando Chávez murió, el modelo ya mostraba signos de agotamiento. Nicolás Maduro heredó el poder sin el capital simbólico de su antecesor y con un contexto económico mucho más adverso. A partir de ahí, el chavismo se transformó en otra cosa: menos movimiento político y más aparato de control. La deriva autoritaria no fue un accidente, sino una respuesta a la pérdida de consenso.

Elecciones sin alternancia

Desde 2013, las elecciones venezolanas fueron perdiendo competitividad. No porque dejaran de existir urnas, sino porque se vaciaron de condiciones básicas: opositores inhabilitados, árbitros electorales alineados, uso del aparato estatal como herramienta de campaña y una justicia que funcionó como muro de contención del poder.

La elección presidencial de 2018, ampliamente cuestionada, marcó un punto de inflexión. La reelección de Maduro consolidó el aislamiento internacional y dio lugar al reconocimiento externo de figuras opositoras como presidentes interinos, sin que eso se tradujera en una transición real. El régimen sobrevivió no por legitimidad democrática, sino por control territorial, fragmentación opositora y apoyo de aliados estratégicos.

El petróleo: riqueza convertida en ancla

Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo. Durante décadas, esa riqueza fue su seguro político. Con Chávez, el petróleo financió programas sociales y proyección regional. Con Maduro, se convirtió en un problema estructural.

La estatal PDVSA fue vaciada por corrupción, mala gestión y sanciones internacionales. La producción cayó a mínimos históricos y el país perdió su principal fuente de divisas. El régimen pasó de administrar abundancia a gestionar escasez, y esa escasez se volvió disciplinadora: quien controla lo poco que queda, controla el poder.

Paradójicamente, el petróleo también fue un límite para la intervención externa. Nadie quería un colapso caótico en un país clave para el mercado energético. La solución, entonces, no fue el choque frontal, sino la erosión progresiva.

El rol internacional y la conferencia de Trump

En este contexto, la conferencia de prensa de Donald Trump fue más significativa por lo que confirmó que por lo que anunció. Trump habló de “un proceso largo”, de “presión sostenida” y de la necesidad de una transición que no convirtiera a Venezuela en otro foco de inestabilidad global. No hubo celebración desmedida ni tono triunfalista. Hubo, más bien, una reivindicación de la estrategia: sanciones, aislamiento diplomático, negociaciones indirectas y espera.

Estados Unidos nunca dejó de considerar a Venezuela una pieza clave en su tablero hemisférico. Pero esta vez evitó el error histórico de América Latina: imponer un cambio por la fuerza sin estructura política que lo sostenga después.

¿Por qué ahora?

La captura de Maduro no se explica por un solo factor. Confluyeron varios: – Un agotamiento económico extremo. – Una población desmovilizada, más cansada que rebelde. – Una elite gobernante fragmentada, con incentivos crecientes para negociar salidas individuales. – Un contexto internacional menos tolerante con regímenes cerrados que ya no garantizan estabilidad.

Cuando un sistema deja de ofrecer futuro incluso a los que lo sostienen, el quiebre se vuelve cuestión de tiempo.

¿Remoción o transición?

Hablar de “remoción” puede sonar categórico, pero la realidad será más ambigua. La caída de Maduro no implica automáticamente una democratización plena. Venezuela enfrenta un proceso delicado: reconstruir instituciones, recuperar credibilidad electoral, reordenar su economía y evitar una revancha política que reactive viejos fantasmas.

Apoyar la salida de Maduro no exige romantizar lo que viene. Exige, simplemente, reconocer que la continuidad del régimen ya no era sostenible ni para el país ni para la región. El desafío no es solo sacar a un líder, sino desmontar un sistema que convirtió al Estado en un botín y a la política en una trinchera permanente.

Un cierre abierto

Lo que ocurrió en Venezuela no es el final de una historia, sino el final de una etapa. El chavismo gobernó con votos primero y con control después. Maduro administró la inercia hasta que la inercia se agotó. La captura no resuelve la crisis venezolana, pero la redefine: por primera vez en años, el problema deja de ser cómo sacar a Maduro y pasa a ser qué hacer con el país que deja.

Ese cambio, silencioso pero profundo, explica por qué este hecho importa más de lo que sugieren las imágenes. No es épico, no es cinematográfico, no es limpio. Pero en América Latina, a veces, los verdaderos puntos de quiebre no llegan con tanques en la calle, sino con la constatación tardía de que un poder, simplemente, ya no se sostiene.

Continuá leyendo

Nosotros y Nuestra Circunstancia: la urgencia de un cambio

Reflexión

Nosotros y Nuestra Circunstancia: la urgencia de un cambio

Cada tiempo tiene sus desafíos. Con sus luces y sombras, cada época compone una circunstancia nueva. Circunstancia que difiere de la de otro tiempo y de la de otros países.

Por Gabriel Vazquez Amábile

La semana en que el fútbol argentino dejó de creerle a la AFA de Tapia

Fútbol

La semana en que el fútbol argentino dejó de creerle a la AFA de Tapia

Título inventado, sanciones ejemplares y arbitrajes bajo sospecha: la semana en que la AFA de Tapia profundizó su crisis de credibilidad.

Por CYF

Espert, bajo la lupa por vínculos con el narcotráfico y lavado de dinero

Política

Espert, bajo la lupa por vínculos con el narcotráfico y lavado de dinero

Espert, denunciado por recibir fondos de un narco y usar sus aviones; la Justicia investiga lavado de dinero y vínculos criminales.

Por CYF

La Rural de Milei: entre la liturgia libertaria y el viejo anhelo del campo

Política

La Rural de Milei: entre la liturgia libertaria y el viejo anhelo del campo

Milei anunció en La Rural una baja permanente de retenciones, fue ovacionado por el campo y lanzó críticas a la “casta”. Ausente destacada: Victoria Villarruel.

Por CYF

Estamos ante una crisis moral

Opinión

Estamos ante una crisis moral

Aplausos para la baja de retenciones y para el veto a los jubilados

Por Lucía Yaryura Tobías

Vidriera Buenos Aires: un proyecto que nació caminando

Descubre

Vidriera Buenos Aires: un proyecto que nació caminando

Así nació Vidriera Buenos Aires: una plataforma para mostrar lo que los comercios ya ofrecen, pero que muchas veces no tienen cómo comunicar.

Por CYF

La Corte Suprema confirmó la condena a Cristina Fernández de Kirchner y queda inhabilitada de por vida

Argentina

La Corte Suprema confirmó la condena a Cristina Fernández de Kirchner y queda inhabilitada de por vida

La Corte Suprema confirmó la condena a Cristina Fernández de Kirchner por fraude en la causa Vialidad: 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

Por CYF

Conflicto Israel-Palestina: Acuerdo de alto el fuego

Internacional

Conflicto Israel-Palestina: Acuerdo de alto el fuego

El conflicto entre Israel y Palestina, uno de los más prolongados y complejos en la historia moderna, ha alcanzado un nuevo punto de inflexión con el reciente acuerdo de alto el fuego. Tras 15 meses de intensos (...)

Por CYF

Cambio y Fuera

Cambio y Fuera es un Magazine de actualidad que te acompaña todos los miércoles de 15 a 16 hs. por Ecomedios, con entrevistas profundas y distendidas a protagonistas sociales, políticos y culturales de la Argentina, y un repaso de las noticias más relevantes de la semana abordadas con la mirada crítica e interpelante de sus conductores Gastón Yaryura y Alejandro Naso.

Seguínos en nuestras redes!

© 2026 Cambio y Fuera - Todos los derechos reservados